Rioja Alavesa

Los atractivos de Rioja Alavesa son muchos y las posibilidades que ofrece, infinitas... Montañas, viñedos, el Ebro, restos arqueológicos, museos, villas medievales, gastronomía, relax, buena gente y además… ¡excelentes vinos!

Certificado:

Nº de certificado: BDT 001.2018

Sobre Rioja Alavesa

La Rioja Alavesa se caracteriza por sus pequeñas bodegas familiares del siglo XVI, cuya función principal ha sido la de guardar y conservar el vino en las condiciones que este precisa y que en determinados momentos de la historia pudieron ser utilizadas como refugios donde se conspiraba y se trazaban planos de guerra. También es conocida por grandes edificios vanguardistas, viñedos entre los que pasear y recuperar la calma y pueblos monumentales y llenos de encanto como Laguardia. 

La comarca tiene una extensión de 316 km2 de tierras rojas y privilegiadas para el cultivo de la uva, cuyos viñedos tiñen el paisaje de verde intenso en primavera, y de matices dorados y rojizos en otoño, otorgándonos postales excepcionales cada año. Paisajes únicos de lomas y praderas de viñedos interminables, salpicados de olivos, dólmenes, restos prehistóricos, villas medievales con recintos amurallados, casas solariegas, cultivos frutales, iglesias históricas e infinidad de bodegas.

Es una zona que por sus dimensiones moderadas, las cortas distancias entre los quince municipios que la conforman y sus prácticos accesos, ofrece una buena excusa para recorrer de sol a sol unos paisajes en los que se palpa la cultura del vino en cualquier rincón. La comarca está limitada al sur por el río Ebro y al Norte por la imponente macizo de color ceniza de la Sierra de Cantabria.

Concretamente hablamos de un área relevante de enoturismo en Euskadi y España dada su situación geográfica, climatológica y la composición de sus suelos, que hacen que sea conocida por la riqueza y calidad de sus vinos. No hay amante del vino que no haya sucumbido a los encantos de esta tierra plagada de bodegas y bonitas localidades. Pero esta región no sólo se limitan a catas de vino, sino también a la travesía entre viñedos, con bicicleta o buggys, o visitas a bodegas como Marqués de Riscal.

Además cuena con un valor añadido, ya sea disfrutar de joyas arquitectónicas, desplazarse cómodamente en el enobus sin preocuparse del coche, o practicar deportes acuáticos como el piragüismo en el Ebro, por lo que además del turismo del vino, es ideal para cualquier tipo de escapada.

 

Localización

Álava

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