Estándar Certificación Biosphere Destination

ESTÁNDAR INTERNACIONAL PARA DESTINOS TURISTICOS

CONTENIDO
A. INSTRUMENTOS PARA UNA POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE

A.1. POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE  

A.2. PLAN DE ACCIÓN  

A.3. ESTABLECIMIENTO DE UNA ORGANIZACIÓN FUNCIONAL RESPONSABLE  

A.4. MARKETING RESPONSABLE              

A.5. PLANES DE SEGUIMIENTO DEL TURISMO SOSTENIBLE        

A.6. PREVENCIÓN DE LA ESTACIONALIDAD        

A.7. REQUISITOS LEGALES Y REGLAMENTARIOS              

A.8. PREVENCIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO      

A.9. GESTIÓN Y CONTROL DE LOS CONSUMOS DE PRODUCTOS Y SERVICIOS    

A.10. SEGURIDAD DEL TURISTA

A.11. IMPLICACIÓN E INFORMACIÓN DEL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE            

A.12. CALIDAD DEL SERVICIO OFRECIDO AL TURISTA      

A.13. ACCESIBILIDAD      

B. DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO DEL DESTINO Y LA COMUNIDAD LOCAL 

B.1. GESTIÓN RESPONSABLE EN EL ÁMBITO ECONÓMICO          

B.2. FOMENTO DEL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA COMUNIDAD LOCAL     

B.3. GENERACIÓN DE OPORTUNIDADES LABORALES EN EL SECTOR TURÍSTICO Y FORMACIÓN PARA SU DESEMPEÑO                

B.4. HERRAMIENTAS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN MATERIA DE TURISMO Y MEDICIÓN DE LA SATISFACCIÓN DE LA POBLACIÓN LOCAL            

B.5. ACCESO DE LA POBLACIÓN A LOS RECURSOS DEL DESTINO                

B.6. POLÍTICA DE PREVENCIÓN DE LA EXPLOTACIÓN COMERCIAL, SEXUAL O DE CUALQUIER OTRA ÍNDOLE        

B.7. FOMENTO DEL EFECTO MULTIPLICADOR Y DEL COMERCIO JUSTO Y/O LOCAL          

C. CONSERVACIÓN Y MEJORA DEL PATRIMONIO CULTURAL 

C.1. GESTIÓN RESPONSABLE EN EL ÁMBITO SOCIO CULTURAL  

C.2. PLAN DE MANEJO DE LOS VISITANTES Y DE LA CAPACIDAD DE CARGA DEL DESTINO             

C.3. PARTICIPACIÓN EN LA CONSERVACIÓN DE LOS RECURSOS CULTURALES    

C.4. FOMENTO DEL CONOCIMIENTO POR PARTE DE LOS VISITANTES     

C.5. HERRAMIENTAS PARA EL APOYO AL DESARROLLO Y MANTENIMIENTO DE LA CULTURA DEL DESTINO POR PARTE DE LOS TURISTAS            

C.6. COMPORTAMIENTO RESPONSABLE              

D. CONSERVACIÓN AMBIENTAL 

D.1. PROTECCIÓN DEL PAISAJE Y ESTUDIOS DE EVALUACIÓN DEL IMPACTO AMBIENTAL             

D.2. TRANSPORTE SOSTENIBLE 

D.3. RECURSOS NATURALES       

D.4. PROTECCIÓN DE LA VIDA SALVAJE 

D.5. GESTIÓN Y CONTROL DE LA ENERGÍA           

D.6. GESTIÓN Y CONTROL DEL AGUA     

D.7. EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO   

D.9. GESTIÓN Y CONTROL DE LOS RESIDUOS       

 

 

A. INSTRUMENTOS PARA UNA POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE

 Para poder dar cumplimiento a los principios de sostenibilidad, se hace necesario contar con algunas herramientas de gestión básicas que soporten la certificación Biosphere del Sistema de Turismo Responsable. Por ello se establece la necesidad de definir una política de turismo responsable, que refleje las líneas básicas y fundamentales de la estrategia emprendida en la materia. En base a ella, se elabora un plan de objetivos, correctamente articulado para su mayor eficacia. En esta línea, se hace necesario disponer de mecanismos de formación y concienciación para los ciudadanos, de cara a conseguir su implicación y motivación. Por último, resulta fundamental el conocimiento continuo de la normativa aplicable, para poder garantizar su cumplimiento. 

A.1. POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE

 A.1.1. Disponer de herramientas de gestión del destino turístico actualizadas y accesibles.

 A.1.2. El destino debe tener documentada y traducida a las lenguas más habituales una Política de Turismo Responsable aprobada formalmente por la máxima autoridad municipal y comunicada de forma permanente a los ciudadanos y turistas. Esta política consiste en una manifestación pública de la estrategia adoptada en materia de turismo sostenible y comprende los compromisos asumidos en materia de turismo sostenible, y en concreto:

  • Asumir los principios de la Carta Mundial del Turismo Sostenible.
  • Compromiso de prevención de impactos negativos de las políticas y actividades, y maximización de los impactos positivos.
  • Compromiso de mejora continua en todos los ámbitos de la sostenibilidad: socio-cultural, económico y ambiental.
  • Compromiso con la satisfacción de los turistas y ciudadanos.
  • Compromiso de seguridad y salud.

A.2. PLAN DE ACCIÓN

 A.2.3. El destino debe tener elaborado y disponible públicamente un documento operativo de mejora continua, un Plan de Acción (PA), en el que se plasme la estrategia sostenible del destino. Este Plan de Acción debe desarrollarse con participación pública y estar basado en la Política de Turismo responsable y temas relacionados con el medioambiente, la economía, sociedad, calidad, salud y seguridad, cultura y estética. El PA debe establecer las prioridades y los objetivos concretos a alcanzar para el cumplimiento de los compromisos asumidos. Dicho plan debe estructurarse conteniendo.

  • Una enumeración priorizada de los objetivos que se pretenden alcanzar, especificando el responsable de su cumplimiento.
  • La descripción general de las medidas previstas para alcanzar dichos objetivos y los plazos y medios fijados para la aplicación de las mismas, cuyo horizonte temporal no será superior a tres años, plazo máximo en el que el Plan deberá ser revisado y actualizado, estableciendo nuevos objetivos de mejora.
  • Una definición de los seguimientos previstos sobre los objetivos, para controlar el cumplimiento y poder actuar en caso necesario.
  • Fomento de actuaciones responsables de los establecimientos turísticos: Potenciación del Sistema de Turismo Responsable (subvenciones, campañas informativas…).
  • Desarrollo de los indicadores necesarios para evaluar la mejora continua del destino en todos los ámbitos de la sostenibilidad turística. Deberán poder demostrar el cumplimiento continuo de los requisitos de este estándar.

Este Plan de Acción (PA) es el resultado del Diagnóstico Inicial generado en el proceso de implantación, en la que se valorarán las fortalezas y debilidades del Destino para actuar en consonancia de forma continuada.

A.3. ESTABLECIMIENTO DE UNA ORGANIZACIÓN FUNCIONAL RESPONSABLE

A.3.1. El organismo responsable del Sistema de Gestión del turismo responsable en el destino debe establecer una herramienta (organización, departamento, grupo o comité ) acorde al tamaño y escala del destino que permita la participación y colaboración del sector turístico público y privado y el gobierno local para la administración de temas vinculados al desarrollo sostenible y sus variables. Este grupo debe tener definidas sus responsabilidades, seguimiento y capacidad de actuación sobre la gestión medioambiental, económica, social y cultual. Las actividades de la organización deben financiarse adecuadamente.

Esto puede realizarse a través de mesas de trabajo, sesiones, acuerdos, colaboraciones, etc., punto necesario en la implantación de las medidas para “los elementos del sistema” y “touroperadores y agencias de viajes”.

A.4. MARKETING RESPONSABLE

A.4.1. Todos los mensajes promocionales del destino tratan a las comunidades locales con autenticidad y respeto. Los mensajes promocionales también tratan a los turistas locales respetuosamente.

A.4.2. Asimismo, la información promocional debe contener una información veraz, clara y precisa, sobre los servicios, productos, la calidad ambiental, las comunidades locales y otras especificaciones de sostenibilidad de la oferta. La información suministrada a través de los diversos canales no deberá crear expectativas inasumibles o expresar de forma ambigua los distintos aspectos del compromiso y la oferta sostenible del destino.

A.5. PLANES DE SEGUIMIENTO DEL TURISMO SOSTENIBLE

A.5.1. El organismo responsable del Sistema de Gestión de turismo responsable en el destino debe establecer un programa que permita medir y reportar públicamente los compromisos adquiridos y sus respectivos progresos en materia de desarrollo turístico sostenible (medioambiente, sociedad, economía, cultura, turismo y derechos humanos), así como responder a los nuevos temas que puedan surgir. Dicho sistema de indicadores, será cuantificable en la medida de lo posible y  será directamente desarrollados por parte de los responsables territoriales. El sistema de monitoreo es revisado y evaluado periódicamente.

A.6. PREVENCIÓN DE LA ESTACIONALIDAD

A.6.1. Deben desarrollarse programas orientados a mitigar los efectos de la variabilidad estacional del turismo, mediante la creación de  acciones apropiadas según las necesidades de la economía local, la comunidad, cultura, medioambiente, identificando oportunidades turísticas a lo largo del año como pueden ser la  creación de productos turísticos diversificados y oferta complementaria.

A.7. REQUISITOS LEGALES Y REGLAMENTARIOS

A.7.1. Los distintos departamentos con responsabilidad turística del destino deben garantizar el conocimiento constante de los requisitos legales y reglamentarios aplicables en materia de sostenibilidad, para poder garantizar su cumplimiento. Por tanto, debe mantener un registro actualizado en el que se incluyan todos ellos, de forma clara y comprensible.

A.7.2. El destino debe planear directrices, normativas y/o políticas para la evaluación del impacto económico, social y ambiental e integrar el uso sostenible de la tierra en relación a la planificación, localización, diseño y construcción, demolición, etc. De igual modo, deben contemplarse y cumplirse requisitos y especificaciones acerca de la adquisición de la propiedad respetándose siempre los derechos de las comunidades locales, garantizando la consulta pública, y no autorizando el reasentamiento sin consentimiento fundamentado previo y/o compensación razonable.

Las directrices, normativas y/o políticas deben diseñarse para proteger los recursos naturales y culturales, y ser creados con insumos locales mediante la participación pública, siguiendo profundos procesos de revisión. Estás normativas, directrices y/o políticas deberán comunicarse públicamente y hacerse cumplir.

A.8. PREVENCIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO

A.8.1. El organismo responsable del Sistema de Gestión de turismo responsable en el destino debe establecer programas diseñados para identificar riesgos y oportunidades asociadas al cambio climático. Este sistema debe fomentar las estrategias de adaptación al cambio climático para el desarrollo, emplazamiento, diseño y gestión de las instalaciones. Contrarrestará los potenciales impactos negativos que la actividad turística pueda acarrear en el cambio climático y demás situaciones de crisis ambiental.

El sistema debe contribuir a la sostenibilidad y la capacidad de adaptación del destino, a través de la educación pública en el clima para los residentes y turistas. Este tipo de programas pueden incluir la adopción de actividades ambientales, de implantación y uso de tecnologías eficientes,  campañas de sensibilización, etc. Si el destino lo estima oportuno, todas estas medidas pueden desarrollarse en colaboración con colectivos y/o entidades locales de diverso tipo.

A.9. GESTIÓN Y CONTROL DE LOS CONSUMOS DE PRODUCTOS Y SERVICIOS

A.9.1. El departamento de turismo vela porque ninguno de los productos que se adquieren en establecimientos turísticos proceda de especies consideradas como amenazadas o en peligro de extinción por convenios internacionales, o protegidas por normas legales de aplicación en el territorio donde está ubicado el establecimiento.

A.9.2. Debe minimizarse el consumo de productos químicos, y garantizar su máxima compatibilidad ambiental (detergentes, insecticidas, fitosanitarios…).

A.9.3. El departamento de turismo potencia el consumo de papel reciclado en el sector,  e implantará buenas prácticas como la utilización del papel por las dos caras, uso de e-mail, etc.,  evitando el uso de papel blanqueado con cloro, siempre que sea posible.

A.9.4. Debe fomentarse el uso de madera certificada, para poder garantizar una procedencia compatible con los principios de la sostenibilidad, siempre que sea posible. 

A.9.5. Deben primarse aquellos proveedores/subcontratistas que sigan buenas prácticas en materia de sostenibilidad, tanto en cuanto a productos como procesos, y comunicar este hecho a todos ellos.

A.10. SEGURIDAD DEL TURISTA

A.10.1. El destino debe tener un sistema para controlar, prevenir, informar públicamente y dar respuesta ante delitos, la seguridad y los peligros que atenten contra la salud.

A.10.2. El destino debe garantizar que adopta las medidas necesarias para garantizar la seguridad del turista, en cuanto a prevención de incendios y vías de evacuación, en función de lo establecido legalmente. Si no existe legislación al respecto, debe poder demostrarse que se aplican medidas suficientes en base a pautas de referencia comúnmente aceptadas.

A.10.3. Debe garantizar la existencia de planes de emergencia y respuestas ante crisis ante situaciones anómalas, orientadas a la protección de los turistas. El plan establece los procedimientos y proporciona recursos y capacitación para el personal, visitantes y residentes, y se actualiza de forma regular.

A.10.4. Deben garantizarse los requisitos de higiene y seguridad alimentaria necesarios, en función de las disposiciones legales cuando existan. Si no existen, deberá poder demostrarse que se garantizan estos requisitos en base a pautas de referencia comúnmente aceptadas.

A.10.5. Cuando existan, deben garantizarse los requisitos de seguridad necesarios en piscinas públicas del destino, en cuanto a seguridad de la instalación como en cuanto a calidad del agua y a la reducción de productos químicos para su tratamiento.

A.10.6. En aquellas instalaciones que utilicen agua en su funcionamiento y produzcan aerosoles, que puedan ser susceptibles de convertirse en focos de proliferación y dispersión de organismos patógenos nocivos para la salud humana, como es el caso de la legionella, se deben llevar a cabo programas de mantenimiento periódico, así como el control de la calidad microbiológica y físico-química del agua, con el fin de que no representen un riesgo para la salud pública, de acuerdo con lo establecido por la legislación aplicable, cuando exista. Dichos programas deben incluir, como mínimo, la limpieza y si procede la desinfección de la instalación.

A.10.7. En aquellos puntos del destino de toma de agua no potable, deben señalizarse claramente la no potabilidad del agua empleada.

A.11. IMPLICACIÓN E INFORMACIÓN DEL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE

A.11.1. El destino debe disponer de un servicio de información para visitantes que permita suministrar los elementos básicos necesarios para favorecer una actitud de respeto sobre el destino en relación a los aspectos ambientales (ahorro energético, ahorro de agua, producción de ruidos y otras molestias, así como la gestión de residuos); así como las pautas de comportamiento que orienten sobre su conservación y uso sostenible. Podrá estar basado en hojas informativas, folletos, información sobre soporte telemático o material equivalente reuniendo las siguientes características:

  • Estar ubicados los principales puntos de afluencia turística.
  • Redactados en las lenguas más habituales del turista, incluyendo la lengua local.
  • Que hagan explícita la solicitud de colaboración, que expliquen el porqué y para qué de las conductas solicitadas y que describan los comportamientos recomendados.

A.11.2. Asimismo, se deben realizar promociones turísticas orientadas al conocimiento por parte del visitante de los valores, costumbres, tradiciones, etc. de los residentes locales.

A.11.3. Se deben desarrollar mecanismos para garantizar el acceso de los turistas a los espacios naturales, paisajes, recursos culturales, gastronomía, costumbres… para facilitar su integración y conocimiento de los valores locales, por personal formado y profesional que garantice esta accesibilidad.

A.11.4. El destino debe informar a sus visitantes sobre las actividades que éste haya emprendido a favor del destino, en los aspectos ambientales, sociales y económicos, implicando y haciendo partícipe al turista en la medida de lo posible.

A.12. CALIDAD DEL SERVICIO OFRECIDO AL TURISTA

A.12.1. Deben poseerse mecanismos para controlar, medir y reportar públicamente datos sobre la satisfacción del visitante, y, si fuera necesario tomar medidas para mejorar la satisfacción del visitante, fomenten la calidad de los servicios turísticos a todos los niveles.

A.12.2. El destino tiene un sistema de promoción de estándares sostenibles acordes con los criterios del GSTC para empresas. El destino debe hacer publica la lista de entidades certificadas o verificadas.

A.12.3. Deben existir unas pautas de comportamiento y aspecto del personal, que deberán entregarse a todos los empleados de oficinas y/o servicios municipales de turismo.

A.12.4. Se debe fomentar las acciones de formación en materia de calidad turística a las empresas del sector en el destino

A.12.5. Deben existir pautas de control para garantizar la correcta prestación de los servicios.

A.12.6. Se comunica a los visitantes la posibilidad de dirigir sugerencias y quejas al Instituto de Turismo Responsable, facilitándoles la información para que puedan hacerlo.

A.13. ACCESIBILIDAD

A.13.1. Donde sea posible,  el destino debe garantizar unas condiciones básicas de accesibilidad de sus infraestructuras e instalaciones, y no discriminación de las personas con discapacidad para el acceso y de aquellas que tienen requisitos  de acceso específicos en lugares e instalaciones, incluyendo los de importancia natural y cultural.

Cuando dichos lugares e instalaciones no son directamente accesibles, el acceso debe obtenerse mediante el diseño e implementación de soluciones que tengan en cuenta, tanto como se pueda, el respeto a la integridad del sitio y el cumplimiento de las medidas mínimas de acceso.

B. DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO DEL DESTINO Y LA COMUNIDAD LOCAL

El turismo representa una posibilidad de mejora económica en el nivel de vida de la población residente, ya que suele aumentar y mejorar la distribución de la renta en el área de desarrollo turístico, siempre que se planifique desde los principios de la sostenibilidad. Para ello, el destino deberá aportar su capacidad como empresa para mejorar el desarrollo socio-económico del destino en que se ubica. Además, deben garantizar un comportamiento responsable con sus ciudadanos, garantizándoles unas condiciones dignas.

B.1. GESTIÓN RESPONSABLE EN EL ÁMBITO ECONÓMICO

B.1.1. La contribución económica directa e indirecta del turismo sobre la economía del destino es monitoreada mediante planes de seguimiento y es reportada públicamente al menos de forma anual. En la medida de los posible, los datos reportados deben incluir gastos de los visitantes, los ingresos por habitación, empleo e inversiones disponibles.

B.1.2. Compras y subcontrataciones responsables: Desarrollo de mecanismos en los que prime la gestión ambiental certificada.

B.1.3. Desarrollo de un programa de actuaciones a favor de los productos y servicios locales (ferias, mercados, congresos…).

B.1.4. Programa para la detección de necesidades de formación de personal cualificado en turismo, y desarrollo de actuaciones para su capacitación.

B.1.5. Desarrollo de programas para estimular la propiedad y gestión local de instalaciones y servicios de turismo (créditos a bajo tipo de interés, incentivos a inversores locales, asistencia informativa y técnica…)

B.1.6. Creación de incentivos para la incorporación de las empresas turísticas locales (pymes) a las nuevas tecnologías.

B.2. FOMENTO DEL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA COMUNIDAD LOCAL

B.2.1. El departamento responsable de turismo debe impulsar y promover proyectos de sostenibilidad municipal, como por ejemplo la Agenda 21 Local, certificación Biosphere Destination, etc.

B.2.2. El departamento responsable de turismo debe colaborar en las escuelas y centros de turismo en actividades y programas relacionados con el desarrollo sostenible. Además, se promoverá el concierto de visitas de estudiantes, oferta de prácticas laborales, etc.

B.2.3. El departamento responsable de turismo debe fomentar la colaboración en campañas con fines sociales, como donaciones de efectos usados, bancos de alimentos, etc. en las empresas turísticas del destino.

B.3. GENERACIÓN DE OPORTUNIDADES LABORALES EN EL SECTOR TURÍSTICO Y FORMACIÓN PARA SU DESEMPEÑO

Las empresas del destino:

B.3.1. Deben contratar o promocionar a su personal sin tener en cuenta su género, credo, raza, condición sexual, etc. garantizando un salario justo para todos.

B.3.2. Desarrollan acciones de capacitación y formación continua del personal, en relación con las actividades que realicen en sus puestos de trabajo y en sostenibilidad.

B.3.3. Deben aplicar alguna medida a favor de los empleados para la conciliación de la vida laboral y familiar, como concesión de beneficios sociales, sistemas de incentivos, etc.

B.3.4. En ningún caso se permite el trabajo de menores.

B.3.5. Debe garantizar la prevención de los riesgos laborales para todos los empleados, aplicando la legislación correspondiente, cuando exista. En caso de no existir, el Departamento debe garantizar la seguridad de sus trabajadores basándose en las disposiciones internacionales de la OIT.

B.3.6. Debe fomentar la contratación de trabajadores discapacitados.

B.3.7. El organismo responsable del Sistema de Gestión de turismo responsable en el destino debe garantizar que se desarrollen actuaciones orientadas al fomento de la contratación de personal local en el sector turístico privado. 

B.4. HERRAMIENTAS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN MATERIA DE TURISMO Y MEDICIÓN DE LA SATISFACCIÓN DE LA POBLACIÓN LOCAL

B.4.1. El destino debe poseer un sistema que fomente la participación pública en la elaboración y puesta en marcha de los planes y toma de decisiones del destino.

B.4.2. El destino debe integrar al turismo en la vida social de la comunidad, haciendo que participen y colaboren con los eventos sociales que se desarrollen, incluso cediendo instalaciones, cuando esto sea posible y las características de los mismos lo permitan.

B.4.3. Asimismo, se debe disponer de herramientas y registros para medir y conocer la satisfacción de la población y conocer sus opiniones, aspiraciones, preocupaciones en relación a la gestión de la actividad turística, mediante encuestas, sondeos, etc. Esta información debe ser difundida públicamente de manera oportuna.

B.5. ACCESO DE LA POBLACIÓN A LOS RECURSOS DEL DESTINO

B.5.1. El destino protege el acceso local a sitios y atractivos naturales, históricos, arqueológicos, religiosos, espirituales y culturales, incluyendo el uso de la tierra y recurso hídricos, derechos de vía, transporte y alojamiento. Cuando sea necesario se rehabilita o restaura el acceso a la comunidad local para los sitios naturales y culturales.

B.6. POLÍTICA DE PREVENCIÓN DE LA EXPLOTACIÓN COMERCIAL, SEXUAL O DE CUALQUIER OTRA ÍNDOLE

B.6.1. El organismo responsable del Sistema de Gestión de turismo responsable en el destino debe desarrollar y aprobar leyes y Políticas claras y precisas de prevención de explotación comercial, sexual o de cualquier otra índole perjudicial y molesta, particularmente sobre la infancia, adolescentes, mujeres y minorías y reportar evidencias de su control en los núcleos y principales recursos turísticos. Las leyes y practicas establecidas son públicamente comunicadas.

B.7. FOMENTO DEL EFECTO MULTIPLICADOR Y DEL COMERCIO JUSTO Y/O LOCAL

B.7.1. El organismo responsable del Sistema de Gestión de turismo responsable en el destino debe garantizar que se llevan a cabo medidas para impulsar políticas de compras responsables, que primen a los proveedores locales, las pequeñas y medianas empresas, a las denominaciones de origen y al comercio justo basados en la naturaleza y cultura de la zona. Estos pueden incluir los alimentos y bebidas, artesanías, arte dramático, productos agrícolas, etc. Estas medidas deben cumplirse por parte del organismo/s gestor y/o implicados de algún modo en el Sistema, y fomentarse, activamente, en el sector privado.

B.7.2. Deben facilitarse a los turistas información de espacios, museos, restaurantes, comercios y servicios con el fin de que éstos puedan visitarlos y/o consumir en ellos, permitiendo un efecto multiplicador más allá de los recursos turísticos más concurridos y habituales. 

C. CONSERVACIÓN Y MEJORA DEL PATRIMONIO CULTURAL

La diversidad cultural es, para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos. Los recursos culturales constituyen el recuerdo histórico de una comunidad, así como la expresión de su sentir artístico, ético y religioso. Así pues, el factor cultural de un destino constituye su propia identidad, por lo que debe ser conservado en beneficio de las generaciones presentes y futuras. El papel del destino en su conservación es fundamental, no sólo a través de su acción directa sino también a través de su capacidad de influencia sobre los visitantes.

C.1. GESTIÓN RESPONSABLE EN EL ÁMBITO SOCIO CULTURAL

C.1.1. El destino debe contar con un inventario cultural, públicamente disponible actualizado y un Plan de actuación, así como con una evaluación de sus activos turísticos y lugares de interés.

C.1.2. El destino debe contar con un sistema que contribuya a la y preservación de los derechos de la propiedad intelectual de las comunidades e individuos.

C.1.3. El destino debe crear y desarrollar iniciativas con participación ciudadana y de las partes interesadas en la toma de decisiones en materia turística.

C.1.4. Se deben realizar campañas de formación, información y concienciación sobre aspectos comprendidos en el turismo sostenible para empresarios y ciudadanos.

C.1.5. El destino ofrece programas regulares a las comunidades afectadas para mejorar su comprensión de las oportunidades y retos del turismo, así como de la sostenibilidad.

C.1.6. Deben desarrollarse programas de actuaciones a favor del patrimonio cultural tangible e intangible: fiestas, folclore, jornadas…

C.1.7. El destino cuenta con leyes que regulan la venta adecuada, el comercio, la exhibición u obsequio de elementos históricos y arqueológicos, así como, el desarrollo de acciones concretas de cuidado y conservación de la autenticidad de la artesanía y las artes locales. Además, no pueden venderse, comercializarse o exhibirse artículos históricos y arqueológicos, salvo que sea permitido por la ley.

C.1.8. Definición de restricciones a la construcción de infraestructuras turísticas en cuanto a garantizar el respeto a las tipologías arquitectónicas locales.

C.1.9. El destino debe contar con un sistema de evaluación, rehabilitación y conservación de los sitios naturales y culturales, incluyendo patrimonio arquitectónico (historia y arqueología) y escenarios visuales rurales y urbanos.

C.1.10. Creación de mecanismos para maximizar la cohesión social y minimizar la conflictividad, como programas de formación y empleo para grupos de exclusión social.

C.1.11. Desarrollo de mecanismos para garantizar el acceso a las infraestructuras y atracciones generadas por el turismo por parte de la población residente.

C.1.12. Establecimiento de mecanismos de ayuda a países en vías de desarrollo, en la medida de las posibilidades.

C.1.13. Desarrollo de medidas para minimizar la discriminación de género, raza, credo, religión, condición sexual, en el sector turístico.

C.2. PLAN DE MANEJO DE LOS VISITANTES Y DE LA CAPACIDAD DE CARGA DEL DESTINO

C.2.1. Debe establecerse un sistema de gestión de visitantes que analice la distribución de la actividad turística por más barrios, zonas o recursos territoriales, que incluya medidas destinadas a preservar, proteger y mejorar el patrimonio natural y cultural, con el fin de evitar la masificación, valorando siempre y en todo caso la capacidad de carga del destino.

C.2.2. Asimismo, se deben impulsar medidas que permitan un reparto más equitativo de los beneficios y cargas producidos por el turismo.

C.2.3. Se deben establecer indicadores de capacidad de carga del turismo para prevenir la sobreexplotación turística y deterioro del medio. Las instituciones, públicas y privadas, deben acometer acciones orientadas a la planificación integrada del turismo como contribución al desarrollo sostenible. Las zonas vulnerables desde el punto de vista ambiental y cultural, deben ser prioritarias en la planificación de la ayuda financiera y cooperación técnica al desarrollo turístico sostenible.

C.3. PARTICIPACIÓN EN LA CONSERVACIÓN DE LOS RECURSOS CULTURALES

C.3.1. Deben fomentarse y protegerse los recursos culturales locales, tangibles e intangibles, colaborando en su conservación y pervivencia con las asociaciones, cediendo espacios para actividades culturales, muestras de artesanía, etc.

C.4. FOMENTO DEL CONOCIMIENTO POR PARTE DE LOS VISITANTES

C.4.1. El destino, debe fomentar la gastronomía local en su oferta.

C.4.2. El destino debe fomentar las certificaciones de sostenibilidad en los restaurantes.

C.4.3. El destino debe ofrecer actividades relacionadas con los recursos culturales del destino.

C.4.4. El destino debe ofrecer información sobre los principales recursos culturales de la zona, dando datos sobre horarios de visitas, entornos naturales, conductas apropiadas, etc.

C.4.5. El destino debe proporcionar información precisa sobre los sitios de interés natural y cultural. La información debe ser culturalmente apropiada y desarrollada con la colaboración de la comunidad, así como, comunicada en los idiomas correspondientes a los visitante.

C.5. HERRAMIENTAS PARA EL APOYO AL DESARROLLO Y MANTENIMIENTO DE LA CULTURA DEL DESTINO POR PARTE DE LOS TURISTAS

C.5.1. Deben formularse mecanismos que brinden a los turistas que estén interesados la posibilidad de colaborar activamente con el destino, con su conservación, salvaguardia y fomento cultural.

C.6. COMPORTAMIENTO RESPONSABLE

C.6.1. El destino tiene una guía pública que proporciona a los visitantes pautas de comportamiento sobre los sitios de especial sensibilidad. Estas directrices serán diseñadas para minimizar los impactos adversos en los sitios más sensibles y fortalecer el comportamiento positivo entre los visitantes.

D. CONSERVACIÓN AMBIENTAL

La diversidad biológica es esencial para la continuidad de la vida en el planeta, al mantener las condiciones ambientales tal y como las necesitamos. Los recursos naturales componen el espacio turístico: relieve, paisaje, clima, mar, ríos y lagos, entorno físico, fauna y flora. Su preservación es pues crucial para la propia supervivencia de la actividad turística, y si las ciudades turísticas no controlan su afección al medio podría acabarse con la base misma del turismo.

D.1. PROTECCIÓN DEL PAISAJE Y ESTUDIOS DE EVALUACIÓN DEL IMPACTO AMBIENTAL

D.1.1. Debe existir, y en caso contrario, realizarse, un estudio de evaluación del impacto ambiental en términos de territorialidad de uso turístico, incluyendo un sistema para medir el impacto del turismo y manejar los impactos del turismo intensivo sobre sus paisajes y ecosistemas, incluyendo hábitats de vida silvestre vulnerable o amenazada, si los hubiera que incluya un sistema de gestión de visitantes de sitios de atracción, con medidas destinadas a preservar, proteger y mejorar el patrimonio natural y cultural.

D.1.2. El destino tiene un sistema de control sobre los impactos del turismo, la conservación de hábitats, las especies y ecosistemas, y previene la introducción de especies invasoras.

D.1.3. El destino debe solicitar o fomentar en la medida de lo posible a las empresas turísticas el contar con un plan de manejo ambiental el cual incluya medidas de control de la vegetación, vertederos, evitar la introducción de especies invasoras e implementar otras medidas de control para evitar la contaminación.

D.1.4. Se debe comprobar que las instalaciones e infraestructuras no causen impacto en el paisaje, desarrollando mecanismos para la minimización del impacto paisajístico de edificaciones e infraestructuras.

D.1.5. Tampoco deben causar impacto los elementos exteriores de cartelería o señalizaciones.

D.1.6. Los jardines deben incentivar la flora autóctona de la zona, para no suponer una alteración grave del paisaje natural.

D.2. TRANSPORTE SOSTENIBLE

D.2.1. El destino tiene un sistema para aumentar el uso del transporte de bajo impacto, incluyendo el transporte público y el transporte activo (por ejemplo, caminar y montar en bicicleta).

D.2.2. Fomento de la creación de carriles bici (en destinos donde sea viable).

D.2.3. Desarrollo de mecanismos para garantizar la accesibilidad del turista a un transporte público de calidad.

D.3. RECURSOS NATURALES

D.3.1. El destino ha identificado riesgos medioambientales y tiene un sistema para hacerles frente.

D.3.2. El destino debe contar con inventario de recursos naturales (fauna, flora…), así como con una evaluación de sus activos turísticos y lugares de interés, incluyendo los sitios naturales y áreas de sensibilidad ecológica. Estos deben estar disponibles públicamente.

D.3.3. Desarrollo de medidas de conservación efectiva de estas áreas y recursos.

 D.4. PROTECCIÓN DE LA VIDA SALVAJE

D.4.1. El destino tiene un sistema para garantizar el cumplimiento de las leyes y normas para la recolección o captura, exhibición y venta de animales salvajes (incluyendo plantas y animales) locales, nacionales, e internacionales.

D.5. GESTIÓN Y CONTROL DE LA ENERGÍA

D.5.1. El destino tiene un sistema para alentar a las empresas a medir, controlar, reducir, e informar públicamente sobre el consumo de energía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

D.5.2. Igualmente, deben implantarse prácticas de ahorro generales, como apagar luces y equipos al finalizar, no abusar del aire acondicionado o calefacción, desconexión de equipos que no se utilicen, etc. Deben existir pautas escritas a este respecto.

D.5.3. Deben fomentarse en el sector turístico las mejores tecnologías disponibles y viables para disminuir el consumo energético: energías limpias, técnicas bioclimáticas, aprovechamiento del calor residual, etc.

D.5.4. Debe garantizarse la adquisición de equipos de la máxima eficiencia energética, incluyendo luminarias, electrodomésticos, calderas, cámaras…

D.5.5. Deben minimizarse las pérdidas energéticas de los equipos, a través de aislamientos apropiados (tuberías, acumuladores, cierre estanco de cámaras…), planes de limpieza (intercambiadores de calor, evaporadores…), separación entre zonas calientes y frías y mantenimientos adecuados.

D.5.6. Se deben desarrollar programas de concienciación sobre el ahorro energético para residentes y visitantes.

D.5.7. Se deben fomentar programas de energías renovables.

D.6. GESTIÓN Y CONTROL DEL AGUA

D.6.1. El destino posee un sistema de control de sus recursos hídricos y  desarrolla programas de ahorro en el consumo de agua a nivel público y privado para alentar a las empresas a medir, monitorear, reducir e informar públicamente del uso del agua. En las infraestructuras turísticas deben implantarse prácticas de ahorro generales, como el evitar dejar grifos abiertos, reparar goteos, etc.

D.6.2. Deben existir pautas documentadas a este respecto que garanticen un máximo ahorro de agua.

D.6.3. Se desarrollaran programas de concienciación sobre el ahorro de agua para residentes y visitantes.

D.6.4. Se desarrollaran mecanismos para garantizar la correcta gestión de los vertidos.

D.6.5. El destino tiene un sistema para monitorear la calidad del agua potable, depurada y de recreo con los estándares de calidad. Los resultados del monitoreo son de dominio público, y el destino cuenta con un sistema para responder de manera oportuna a los problemas de calidad del agua.

D.6.6. El destino cuenta con directrices claras y aplicadas en el lugar para el emplazamiento, mantenimiento y prueba de descarga de los tanques sépticos y sistemas de tratamiento de aguas residuales, y se asegura de residuos están correctamente tratados, reutilizados o liberados de forma segura con el mínimo de efectos adversos para la población local y el medio ambiente.

D.6.7. Se priorizará la utilización de agua depurada para riego. En aquellos casos que no sea posible la reutilización de agua se implantarán medidas que permitan un riego eficiente, adaptándose a las condiciones hídricas del territorio, como por ejemplo, riego por goteo, arena, granulados de retención, horarios adecuados, etc.

D.6.8. El destino tiene un sistema de control de sus recursos de agua para asegurarse de que su uso por empresas son compatibles con las necesidades de agua de la comunidad de destino.

D.7. EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO

D.7.1. El destino tiene un sistema para alentar a las empresas a medir, monitorear, minimizar, informar públicamente, y mitigar sus emisiones de gases de efecto invernadero de todos los aspectos de su funcionamiento (incluidas las emisiones de los proveedores de servicios).

D.7.2. Debe garantizarse la calidad de un aire saludable, libre de contaminantes atmosféricos.

D.7.3. Deben realizarse estudios de emisiones de gases de efecto invernadero en los núcleos turísticos y trazar objetivos con el propósito de minimizar las mismas.

D.8. CONTAMINACIÓN LUMÍNICA Y SONORA

D.8.1. El destino cuenta con directrices y normas para minimizar la luz y la contaminación acústica. El destino anima a las empresas a seguir estas directrices y reglamentos.

D.8.2. Se debe elaborar un mapa de ruidos y desarrollar mecanismos de minimización del ruido.

D.9. GESTIÓN Y CONTROL DE LOS RESIDUOS

D.9.1. El destino debe tener implantado y operativo un sistema de recogida selectiva de residuos urbanos.

D.9.2.: Gestión de vertederos, deben desarrollarse mecanismos de control.

D.9.3. Se debe desarrollar la creación de puntos limpios con información clara para los visitantes.

D.9.4. Se desarrollan mecanismos para el control de la gestión de los residuos peligrosos.

D.9.5. El destino tiene un sistema para alentar a las empresas a reducir, reutilizar y reciclar los residuos sólidos. Cualquier desecho sólido residual que no se reutiliza o se recicla se dispone de manera segura y sostenible. Asimismo, deben implantarse prácticas generales de minimización de residuos, e instrucciones sobre la correcta gestión interna de los mismos.

D.9.6. Deben existir pautas documentadas a este respecto.

D.9.7. Se desarrollan programas de información y concienciación para residentes y visitantes.

D.9.8. Se debe potenciar el consumo de productos envasados en envases retornables en el sector.