Estándar Certificación Biosphere Routes

ESTANDAR INTERNACIONAL DEL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE PARA RUTAS TURÍSTICAS

BIOSPHERE ROUTES
ÍNDICE


INTRODUCCIÓN: EL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE APLICADO A RUTAS TURÍSTICAS 4
1. INSTRUMENTOS PARA UNA POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE 5
1.1. POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE 5
1.2. PLAN DE ACCIÓN 5
1.3. PLAN DE MOTIVACIÓN Y FORMACIÓN 5
1.4. MARKETING RESPONSABLE 5
1.5. REQUISITOS LEGALES Y REGLAMENTARIOS 6
2. CONSERVACIÓN Y MEJORA DEL PATRIMONIO CULTURAL 7
3. DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DEL DESTINO 8
4. CONSERVACIÓN AMBIENTAL 9
5. SATISFACCIÓN DEL VISITANTE E IMPLICACIÓN EN EL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE 10

INTRODUCCIÓN: EL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE APLICADO A RUTAS TURÍSTICAS


El turismo sostenible es aquel que cubre las necesidades actuales de los turistas y las regiones de acogida, protegiendo y mejorando las perspectivas de futuro. Se persigue pues la sostenibilidad del destino en su conjunto, entendido como la suma de los elementos turísticos que lo componen.

Las rutas turísticas dentro de un destino constituyen espacios turísticos de contenido más temático que geográfico, puesto que suelen crearse en torno a un hilo conductor que da sentido al itinerario, ya sea de tipo paisajístico, arqueológico, enológico, etc. Es decir, vienen determinadas por una serie de valores, humanos o naturales, que constituyen el centro lineal de atención.

Estas rutas pueden constituir un circuito turístico basado en el conocimiento y respeto del medio por el que discurren, asociando a los distintos actores del territorio (empresas, instituciones…) para conseguir un entramado de servicios y actividades sostenibles. La ruta pues consigue la puesta en valor los recursos turísticos del área para el visitante, así como la reactivación de las economías locales.

Es pues necesario contar con la participación de los principales servicios ubicados en el trazado de la ruta (restaurantes, centros de interpretación…) para poder garantizar la coherencia del conjunto.
El Sistema de Turismo Responsable establece una serie de pautas y requisitos que orientan a los gestores de las rutas en su camino hacia la sostenibilidad, considerando los factores ambientales, sociales, culturales y económicos sobre los que tienen o se puede esperar que tengan influencia.
El Instituto de Turismo Responsable podrá reconocer y certificar una ruta como “Biosphere Route” cuando ésta cumpla los requisitos recogidos en el STR. Tras una auditoría de comprobación otorgará, si procede, la distinción “Biophere”.


1. INSTRUMENTOS PARA UNA POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE

Para poder dar cumplimiento a los principios de sostenibilidad, se hace necesario contar con algunas herramientas de gestión básicas que soporten el Sistema de Turismo Responsable. Por ello se establece la necesidad de definir una política de turismo responsable, que refleje las líneas básicas y fundamentales de la estrategia emprendida en la materia. En base a ella, se establece un plan de objetivos, correctamente articulado para su mayor eficacia. En esta línea, se hace necesario establecer mecanismos de formación, de cara a conseguir la implicación y motivación. Por último, resulta fundamental el conocimiento continuo de la normativa aplicable, para poder garantizar su cumplimiento.

1.1. POLÍTICA DE TURISMO RESPONSABLE

- El gestor de la ruta deberá tener documentada y traducida a las lenguas más habituales de los visitantes una Política de Turismo Responsable, aprobada formalmente por el máximo nivel directivo, y comunicada de forma permanente tanto al personal como al público. Esta política comprenderá los compromisos asumidos en materia de turismo sostenible, y en concreto:
- Asumir los principios de la Carta Mundial del Turismo Sostenible.
- Compromiso de prevención de impactos negativos de las actividades, y maximización de los impactos positivos.
- Compromiso de mejora continua en todos los ámbitos de la sostenibilidad: socio-cultural, económico y ambiental.
- Compromiso con la satisfacción del visitante.
- El gestor de la ruta deberá certificar los centros y actividades ubicados en el trazado de la ruta que sean de su competencia, y potenciar la certificación de aquellos que no lo sean (centros de interpretación, restaurantes…).

1.2. PLAN DE ACCIÓN

- El gestor de la ruta deberá tener elaborado, documentado y operativo un Plan de Acción basado en la Política de Turismo responsable, que establezca las prioridades y los objetivos concretos a alcanzar para el cumplimiento de los compromisos asumidos. Dicho plan deberá estructurarse conteniendo:

• Una enumeración priorizada de los objetivos que se pretenden alcanzar, especificando el responsable de su cumplimiento.
• La descripción general de las medidas previstas para alcanzar dichos objetivos y los plazos y medios fijados para la aplicación de las mismas, cuyo horizonte temporal no será superior a tres años, plazo máximo en el que el Plan deberá ser revisado y actualizado, estableciendo nuevos objetivos de mejora.
• Una definición de los seguimientos previstos sobre los objetivos, para controlar el cumplimiento y poder actuar en caso necesario.


1.3. PLAN DE MOTIVACIÓN Y FORMACIÓN

-El gestor de la ruta deberá poder garantizar que todo el personal involucrado cuenta con la suficiente formación y sensibilización en materia de sostenibilidad como para poder ser consecuente con los principios de la sostenibilidad.


1.4. MARKETING RESPONSABLE

- Todos los mensajes promocionales de la ruta deberán contener una información veraz, clara y precisa, sobre la calidad ambiental y otras especificaciones de sostenibilidad de la ruta. Asimismo, la información suministrada a través de los diversos canales no deberá crear expectativas inasumibles o expresar de forma ambigua los distintos aspectos del compromiso y la oferta sostenible de la ruta.


1.5. REQUISITOS LEGALES Y REGLAMENTARIOS

- El gestor de la ruta debe garantizar el conocimiento constante de los requisitos legales y reglamentarios aplicables en materia de sosteniblidad, para poder garantizar el cumplimiento. Por tanto, deberá mantener un registro actualizado en el que se incluyan todos ellos, de forma clara y comprensible.

2. CONSERVACIÓN Y MEJORA DEL PATRIMONIO CULTURAL

La diversidad cultural es, para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos. Los recursos culturales constituyen el recuerdo histórico de una comunidad, así como la expresión de su sentir artístico, ético y religioso. Así pues, el factor cultural de un destino constituye su propia identidad, por lo que debe ser conservado en beneficio de las generaciones presentes y futuras El papel de las rutas en su conservación es fundamental, no sólo a través de su acción directa sino también a través de su capacidad de influencia sobre los visitantes.


- Las instalaciones y elementos físicos que la ruta comprenda deben respetar en lo posible las tipologías arquitectónicas y estéticas locales.

- El gestor de la ruta debe potenciar el patrimonio cultural existente a lo largo de su trazado, favoreciendo su conservación y fomentando su puesta en valor para los visitantes.

- Debe aportarse al visitante la información suficiente para que pueda conocer y valorar los recursos culturales tangibles e intangibles de la ruta, así como buenas prácticas de respeto y conservación.

- Debe incentivarse la máxima integración cultural del visitante, aportando información sobre las costumbres y rasgos culturales locales existentes.


3. DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DEL DESTINO

El turismo representa una posibilidad de mejora económica en el nivel de vida de la población residente, ya que suele aumentar y mejorar la distribución de la renta en el área de desarrollo turístico, siempre que se planifique desde los principios de la sostenibilidad. Para ello, los gestores de las rutas turísticas deben emplear su capacidad para mejorar el desarrollo socio-económico del área por la que discurren.

- El gestor de la ruta turística debe comunicar a los visitantes los productos y servicios vinculados con la actividad turística existentes a lo largo de la ruta, potenciando así la interacción y maximizando la actividad económica.
- El gestor de la ruta debe potenciar la autenticidad y representatividad de los productos y servicios que se ofrezcan a lo largo del trazado de la ruta, con el objetivo de que la actividad turística sirva para revitalizar actividades económicas tradicionales (artesanía, gastronomía, etc.)
- El gestor de la ruta deberá maximizar el empleo y la iniciativa empresarial local en aquellas actividades de la ruta sobre las que pueda ejercer influencia.
- El gestor de la ruta deberá incentivar la realización de actividades de formación y sensibilización para los actores implicados en el escenario de la ruta, para así favorecer una receptividad adecuada al buen desarrollo de la actividad turística.

4. CONSERVACIÓN AMBIENTAL

La diversidad biológica es esencial para la continuidad de la vida en el planeta, al mantener las condiciones ambientales tal y como las necesitamos. Los recursos naturales componen el espacio turístico: relieve, paisaje, clima, mar ríos y lagos, entorno físico, fauna y flora. Su preservación es pues crucial para la propia supervivencia de la actividad turística, y si no se controla la afección al medio podría acabarse con la base misma del turismo.

- El gestor de la ruta debe garantizar el mínimo impacto paisajístico de las instalaciones y elementos de la ruta, para una integración óptima en el entorno.

- El gestor de la ruta debe poner los medios necesarios para minimizar el impacto de los residuos en el medio por el que la ruta discurre, ubicando los contenedores adecuados (que permitan la segregación de residuos) y las señalizaciones oportunas al respecto. Asimismo, deberá garantizarse una retirada adecuada de estos residuos.

- En las instalaciones de la ruta y en los establecimientos sobre los que se pueda ejercer influencia, deberá garantizarse una adecuada segregación y gestión de los residuos.

- En las instalaciones de la ruta y en los establecimientos sobre las que se pueda ejercer influencia, deberá maximizarse la eficiencia energética mediante luminarias y equipos eléctricos adecuados, así como el empleo de energías limpias.

- En las instalaciones de la ruta y en los establecimientos sobre los que se pueda ejercer influencia, deberá maximizarse la eficiencia en el uso del agua, y garantizarse una adecuada gestión de los vertidos.

- Las maquinarias, vehículos y equipos que se empleen en el mantenimiento y conservación de la ruta, en sus instalaciones o en los establecimientos sobre los que se pueda ejercer influencia, deberán tener controladas sus emisiones.

- Deberán minimizarse las emisiones sonoras procedentes de instalaciones y establecimientos sobre los que se pueda ejercer influencia.



5. SATISFACCIÓN DEL VISITANTE E IMPLICACIÓN EN EL SISTEMA DE TURISMO RESPONSABLE


- El gestor de la ruta debe garantizar la calidad y seguridad de la misma, controlando aspectos como la señalización y la accesibilidad.

- El gestor de la ruta debe proporcionar información al cliente sobre las actuaciones responsables que se llevan a cabo, y solicitarle su colaboración.
- El gestor de la ruta debe garantizar que al visitante se le proporcione información orientada al respeto y conocimiento de los valores de la ruta.
- El gestor de la ruta debe facilitar una forma de comunicación al visitante para que pueda expresar sus percepciones sobre la ruta y sus servicios, y así poder establecer mecanismos de análisis y extracción de conclusiones.