Principales retos de sostenibilidad para las empresas en 2026 y cómo prepararse con Biosphere

El 2026 será un punto de inflexión en sostenibilidad corporativa que pasara por un mayor cumplimiento regulatorio, presentar datos ESG realmente auditables, cadenas de producción y de distribución responsables y nuevos marcos globales exigirán a las empresas pasar de la teoría a la acción. Te contamos cómo enfrentarlo y por qué Biosphere puede marcar la diferencia.

En 2026, la sostenibilidad dejará de ser opcional.

2026 marca el comienzo de una nueva era para la sostenibilidad empresarial.

El año 2026 será un punto de inflexión definitivo en el compromiso empresarial con la sostenibilidad. Las promesas voluntarias darán paso a obligaciones reguladas, auditadas y vinculadas directamente a criterios financieros y reputacionales. Dejará de ser una opción hablar de sostenibilidad, será una necesidad legal, estratégica y operativa.

En este contexto, el papel de plataformas de gestión de la sostenibilidad como Biosphere, que permiten integrar la sostenibilidad en la gestión empresarial diaria, será clave para afrontar los nuevos desafíos. A través de su sistema de evaluación continua, medición de impacto y verificación externa, Biosphere se consolida como una herramienta de referencia para empresas, destinos, inversores y entidades públicas.

Sostenibilidad empresarial

Sostenibilidad empresarial ante un tsunami regulatorio sin precedentes.

Por ejemplo, el marco regulador europeo en materia de sostenibilidad cambiará radicalmente en 2026. En este sentido, destacamos tres directivas que pueden resultar clave, que son:

  • CSRD (Directiva sobre informes de sostenibilidad corporativa), que exigirá que miles de empresas reporten bajo los nuevos Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad (ESRS), con el mismo rigor que los estados financieros. Estos estándares ayudan a las empresas a informar de forma clara y coherente sobre su desempeño en tres áreas clave, como es el medio ambiente (exigen la divulgación de datos sobre el impacto ambiental, como emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de recursos y acciones frente al cambio climático), en aspectos sociales (obligan a reportar prácticas laborales, derechos humanos, diversidad, inclusión y contribución al desarrollo social y comunitario), y en materia de gobernanza (las empresas han de contar con una estructura de gobierno sólida, políticas éticas, gestión de riesgos y transparencia en la toma de decisiones para asegurar una administración responsable).

¿Cómo ayuda Biosphere?

Para hacer frente a este marco regulatorio, Biosphere proporciona una plataforma de gestión integral de la sostenibilidad alineada con marcos internacionales, como lo es respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Naciones Unidas y el aval del Instituto de Turismo Responsable (ITR), permitiendo a las empresas poder recopilar, auditar y reportar indicadores clave de sostenibilidad de forma transparente y trazable. El distintivo Biosphere Certified valida ante auditores e inversores la veracidad de los compromisos sostenibles.

La nueva era de los datos ESG

La nueva era de los datos ESG y la inteligencia artificial sostenible. La gestión ESG en tiempo real y calidad de datos como activo estratégico.

En 2026, el uso de hojas de cálculo será insuficiente. Se requerirán plataformas integradas que consoliden datos ESG auditables, con trazabilidad y validación por terceros. La presión por demostrar con datos primarios la huella de carbono será la norma.

Además, el uso de inteligencia artificial para optimizar recursos deberá acompañarse de una gestión consciente de su propio impacto energético. Y tecnologías como el Pasaporte Digital de Producto (DPP) serán obligatorias en sectores como el textil, la electrónica o las baterías.

La normativa europea sobre el Pasaporte Digital de Producto (DPP) entró en vigor en julio de 2024. Durante 2025 y 2026 se desarrollarán normas específicas para cada producto. A partir de febrero de 2027, el DPP será obligatorio para baterías industriales, de automoción y portátiles. En ese mismo año, se sumarán sectores como textil, electrónica de consumo, neumáticos y detergentes, según se aprueben los actos delegados. Entre 2028 y 2030, la exigencia se ampliará progresivamente a otros sectores, incluyendo envases, plásticos, productos químicos, maquinaria, muebles, colchones y bienes de consumo.

Este pasaporte representa una innovación clave en la gestión sostenible. Se trata de un registro digital dinámico que acompaña al producto durante todo su ciclo de vida, desde el origen de los materiales hasta su reciclaje. Mediante tecnologías como códigos QR, facilita la transparencia y la trazabilidad, proporcionando información sobre composición, sostenibilidad, reparabilidad y fin de vida. Esta herramienta, impulsada por la regulación europea, permite a empresas y consumidores tomar decisiones informadas y avanzar hacia una economía circular real, donde los datos verificables son el nuevo estándar.

¿Cómo responde Biosphere?

Biosphere permite recopilar y gestionar la bunas prácticas implementadas por las empresas vinculadas a 69 acciones en materia de sostenibilidad y más de 200 actividades, ligadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, adaptadas a las distintas tipologías y singulares de cada empresa; abarcando no solo el ámbito turístico, sino también un espectro mucho más amplio de actividades, cubriendo los ámbitos:  sociedad y cultura, economía y gobernanza, medio ambiente y cambio climático; para una aproximación holística e integral del compromiso de las empresas con la sostenibilidad.

La complejidad del Alcance 3

La complejidad del Alcance 3 y la descarbonización de la cadena de suministro. Medir y reducir emisiones indirectas en 2026.

El llamado Alcance 3 representa hasta el 90% de las emisiones de muchas empresas, al provenir de proveedores, transporte o uso de productos. En 2026, en el ámbito europeo, se exigirá responsabilidad extendida y evidencias verificables de descarbonización en la cadena de suministro.

A diferencia de los alcances 1 y 2, el Alcance 3 abarca todas las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero que se generan a lo largo de la cadena de valor de una empresa, tanto en las actividades previas como posteriores a su operación directa. Esto incluye las emisiones procedentes de proveedores, transporte, uso y disposición final de los productos, y suele representar la mayor parte de la huella de carbono de una organización. Es decir, contempla todas aquellas emisiones indirectas que resultan de la actividad empresarial, excluyendo las generadas directamente en las instalaciones de la organización o las derivadas de su consumo directo de energía. Es decir, abarca todo lo que ocurre fuera del control operativo directo de la empresa, pero que está vinculado a su actividad.

Para medir y gestionar estas emisiones, se han desarrollado diversas metodologías a lo largo del tiempo. Entre ellas, destaca el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol), ampliamente consolidado y utilizado a nivel internacional. Este protocolo identifica quince categorías de emisiones dentro del Alcance 3, agrupadas en dos grandes bloques, las denominadas “emisiones upstream” (relacionadas con la adquisición de bienes y servicios) y las “emisiones downstream” (vinculadas a los bienes y servicios una vez que dejan de ser propiedad de la empresa).

La correcta identificación y reporte de las emisiones de Alcance 3 es fundamental para avanzar en sostenibilidad y cumplir con normativas como la Directiva UE sobre Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD). Esta directiva exige la declaración detallada de estas emisiones, que suelen representar entre el 70% y el 90% del total, mediante una categorización exhaustiva que abarca desde bienes adquiridos hasta viajes de negocios. Este enfoque fomenta la transparencia y la colaboración con la cadena de suministro, elementos clave para alcanzar los objetivos de neutralidad climática y avanzar hacia el compromiso de Net Zero.

Por otra parte, la regulación EUDR contra la deforestación obligará a demostrar con geolocalización que productos como café, cacao o madera no provienen de zonas deforestadas. El Reglamento de la UE sobre Deforestación (EUDR), publicado en 2023, tiene como objetivo reducir al mínimo la deforestación y la degradación forestal vinculadas a la importación de materias primas agrícolas en la Unión Europea.

Esta normativa prohíbe la comercialización y exportación de productos que contribuyan a la deforestación o degradación forestal, exigiendo a las empresas demostrar que sus materias primas, como ganado, cacao, café, aceite de palma, caucho, soja y madera, no han causado deforestación desde el 31 de diciembre de 2020 y cumplen con la legalidad vigente. Esto obligará a las empresas a implementar sistemas de trazabilidad y debida diligencia que garanticen cadenas de suministro sostenibles y éticas.

Desde el 30 de diciembre de 2025 este reglamento ya es de obligado cumplimiento para grandes empresas y operadores comerciales y, para microempresas y pequeñas empresas, lo será a partir del 30 de junio de 2026.

¿Qué aporta Biosphere?

El modelo Biosphere impulsa la colaboración con proveedores a través de su ecosistema digital, permitiendo que los distintos actores de una cadena de valor gestionen sus compromisos sostenibles de forma sincronizada. Esto facilita identificar riesgos, reducir emisiones y ofrecer datos verificables de forma eficiente.

Naturaleza y biodiversidad

Naturaleza y biodiversidad entran en el corazón de la gestión empresarial. Reporting bajo la TNFD y diseño circular como nuevo estándar.

El nuevo marco de divulgación TNFD (Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con la Naturaleza) será clave en 2026. Exigirá a las empresas reportar su dependencia e impacto sobre los ecosistemas, agua, suelos y biodiversidad, con métricas precisas.

El Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con la Naturaleza (TNFD) es una iniciativa global lanzada en 2021 para ayudar a empresas y entidades financieras a identificar, gestionar y comunicar sus impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. Su marco de recomendaciones, publicado en septiembre de 2023, facilita la integración de la naturaleza en la toma de decisiones y promueve flujos financieros positivos para el medio ambiente, en línea con el Marco Mundial de la Biodiversidad.

El TNFD cuenta con el apoyo de socios como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), uno de los cuatro socios fundadores junto con la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Global Canopy.

Su estructura se basa en cuatro pilares (Gobernanza, Estrategia, Gestión de Riesgos e Impactos, Métricas y Objetivos) y utiliza el enfoque LEAP (Localizar, Evaluar, Valorar, Preparar) para guiar a las organizaciones en la evaluación de riesgos y oportunidades. Y ya, en 2025, son más de 500 organizaciones las que se ha comprometido a adoptar este marco.

En este sentido, la transición hacia una economía circular real, basada en el diseño de productos duraderos, reparables y reciclables desde su concepción, también será esencial para cumplir con la legislación europea.

¿Cuál es la solución de Biosphere?

La metodología de Biosphere incorpora acciones y actividades centradas en la gestión de la naturaleza y la circularidad, ofreciendo la posibilidad de evaluar impactos y desarrollar estrategias de protección de biodiversidad, ligándolas a su compromiso con la sostenibilidad. La certificación Biosphere Certified garantiza que las empresas no solo miden, sino que integran prácticas regenerativas en sus modelos de negocio.

Acceso a financiación sostenible

Acceso a financiación sostenible y brecha de talento verde. Inversores y fondos priorizarán a empresas con planes climáticos validados.

La financiación sostenible será más exigente. Estamos convencido que, entidades financieras y fondos de inversión, requerirán a las empresas planes de transición creíbles, auditables y alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

Por otro lado, crecerá la necesidad de las empresas de incorporar en sus organizaciones talento especializado en sostenibilidad, desde analistas ESG hasta expertos en carbono y economía circular.

¿Cuál puede ser el papel de Biosphere en este contexto?

Biosphere se presenta como un catalizador de confianza. El uso de Biosphere como plataforma centralizada refuerza la transparencia, facilitando de este modo a las empresas el acceso a financiación verde y las posiciona como líderes responsables. Además, su enfoque formativo y de mejora continua ayuda a reducir la brecha de talento, capacitando equipos para afrontar los nuevos retos.

Adaptarse a tiempo

Adaptarse a tiempo y con las herramientas adecuadas.

2026 no será un año más. Será el momento decisivo para que las empresas transformen sus compromisos sostenibles en acciones medibles, auditables y alineadas con los marcos regulatorios globales. Quienes no actúen a tiempo, perderán competitividad, financiación y reputación.

La plataforma Biosphere permite anticiparse a estos retos, transformando la sostenibilidad en una ventaja competitiva y en un motor de cambio real. Gracias a su enfoque integral, verificado y adaptable, Biosphere, miembro fundador de la Alianza de Certificaciones de Sostenibilidad Turística (TSCA), se consolida como el aliado estratégico de empresas responsables, destinos turísticos sostenibles, instituciones financieras e inversores comprometidos con el futuro del planeta.