Biosphere participa en el encuentro sobre turismo sostenible y futuro de los destinos organizado por El Mundo y la Comunidad Valenciana

Repensar el turismo es también repensar cómo queremos viajar, cómo se relacionan los destinos con quienes los habitan y qué impacto queremos generar en el territorio.

Expertos del sector debaten cómo transformar el turismo del futuro

Desde esta mirada, se abre una reflexión necesaria sobre los desafíos y oportunidades que marcarán la evolución del sector hacia modelos más sostenibles, equilibrados y conectados con las necesidades reales de las personas y los destinos.

Repensar el viaje para avanzar hacia un turismo más sostenible y responsable.

El pasado 28 de mayo, Biosphere tuvo la oportunidad de participar en el encuentro ‘Turismo: Repensar el viaje’, unas jornadas profesionales organizadas por el diario El Mundo y la Comunidad Valenciana que abrieron un espacio de reflexión y debate sobre la necesidad de replantear la forma de viajar y, en definitiva, el modelo turístico actual.

El encuentro tuvo lugar en un momento decisivo para el sector. En un contexto en el que la industria turística no solo busca afrontar los retos derivados del escenario geopolítico y económico internacional, sino también avanzar hacia una transformación profunda, la sostenibilidad se consolida como uno de los principales ejes de cambio.

Durante estas jornadas, celebradas en Madrid, una ciudad que no es ajena a este debate, tuvimos la oportunidad de analizar, desde la experiencia y el conocimiento de los profesionales participantes, cómo el sector turístico está evolucionando hacia modelos más conscientes, responsables y conectados con el territorio.

sostenibilidad y desestacionalización

Movilidad, sostenibilidad y desestacionalización en los destinos turísticos.

Una de las mesas de la jornada, centrada en movilidad, sostenibilidad y propósito, puso el foco en una cuestión especialmente relevante: la necesidad de revisar determinadas inercias del turismo y avanzar hacia un modelo más equilibrado y sostenible.

En este contexto, José Manuel Camarero, secretario autonómico de turismo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, defendió que “el sector ha mantenido históricamente una estrecha relación con la sostenibilidad, precisamente porque su viabilidad depende del cuidado del territorio”, subrayando además “la importancia de visibilizar el impacto positivo que puede generar en destinos como Benidorm”.

Precisamente, un destino, Benidorm, recientemente incorporado a la red internacional de destinos sostenibles Biosphere, ha sido reconocido con el distintivo Biosphere Certified Destination, que acredita la correcta implementación de prácticas sostenibles y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

En esa misma mesa, Santiago Vallejo, vicepresidente y responsable de relaciones institucionales de la Mesa del Turismo de España, alertó sobre uno de los principales desequilibrios del modelo actual, señalando “la fuerte concentración de visitantes en un número reducido de comunidades autónomas”.

Frente a esta realidad, defendió “la desestacionalización como una palanca imprescindible para aliviar la presión sobre los destinos, distribuir mejor los beneficios del turismo y avanzar hacia una actividad más sostenible en el tiempo”.

competitividad empresarial

La sostenibilidad turística como factor de competitividad empresarial.

Desde el ámbito hotelero, César Pérez Araque, director de calidad y sostenibilidad de Vincci Hotels, situó la sostenibilidad en el centro del debate turístico.

En este sentido, afirmó que “la sostenibilidad ya no es un valor añadido, sino una exigencia social, empresarial y regulatoria para cualquier compañía que quiera seguir siendo competitiva”.

Pérez Araque también puso el foco en uno de los asuntos más sensibles del turismo urbano, como es el crecimiento de los alojamientos turísticos no regulados y su impacto sobre el acceso a la vivienda.

Según indicó, “no se puede hablar de turismo sostenible si el modelo termina expulsando de las ciudades a quienes viven y trabajan en ellas”.

Desde Biosphere queremos destacar que la posición de Vincci Hotels va más allá del discurso. Su compromiso con la sostenibilidad tiene reflejo en la comunidad Biosphere, donde dos de sus establecimientos, Vincci Selección La Plantación del Sur, en Tenerife, y Hotel Vincci Mae, en Barcelona, cuentan con el distintivo Biosphere Certified.

Esta certificación reconoce la implantación efectiva de prácticas sostenibles y el cumplimiento de compromisos verificables en materia de sostenibilidad.

Cabe señalar, además, que ambos establecimientos se encuentran ubicados en destinos que han demostrado una apuesta decidida por la sostenibilidad turística. Tenerife cuenta con el distintivo Biosphere Certified Destination, mientras que Barcelona dispone del reconocimiento Biosphere Certified Platinum Destination, una distinción que pone en valor la colaboración entre la administración pública y el sector privado para avanzar hacia modelos turísticos más responsables, medibles y alineados con las necesidades reales del territorio.

gastronomía y turismo urbano

Cultura, gastronomía y turismo urbano como motores de transformación sostenible.

El encuentro contó también con la participación de Patricio Azcárate Díaz de Losada, secretario general del Instituto de Turismo Responsable (ITR) y CEO de Biosphere que, con su intervención, permitió a los asistentes a estas jornadas a reflexionar sobre la nueva etapa que viven las ciudades, donde “la cultura y la gastronomía se consolidan como elementos clave para construir propuestas turísticas auténticas, capaces de conectar con los barrios, el territorio y experiencias alejadas de los recorridos convencionales”.

Otra de las mesas de la jornada centró el debate en el renacer del turismo urbano y en la capacidad de las ciudades para reinventar su oferta cultural y gastronómica como parte esencial de su atractivo turístico.

Sobre esta cuestión, María Ritter, directora de la Guía Repsol, defendió que “la gastronomía permite atraer a un viajero de mayor gasto, pero también debe actuar como guardiana del territorio para evitar que la masificación diluya la identidad de los destinos”.

Por su parte, Paz Aparicio, directora del Movistar Arena, puso el foco en la música y la cultura en directo como motores turísticos y reivindicó “una oferta cultural diversa y accesible, alejada tanto de la masificación como de un modelo turístico elitista”.

En la misma línea, el chef Ramón Freixa, distinguido con dos estrellas Michelin y tres soles Repsol, coincidió en que “la gastronomía se ha convertido en un motivo principal de viaje” y subrayó que, ante consumidores cada vez más informados y exigentes, “la autenticidad y la calidad son claves para diferenciar destinos, hoteles y experiencias”.

Ejemplo de ello son sus restaurantes Atelier y Tradición, ambos situados en la calle Velázquez de Madrid; Papagena, ubicado en la sexta planta del Teatro Real; y Erre de Ramón Freixa, en la décima planta del hotel Las Américas Resort Torre del Mar, en Cartagena de Indias, Colombia.

un modelo de turismo sostenible

Patricio Azcárate defiende un modelo de turismo sostenible alineado con los ODS.

En este contexto de reflexión sobre el presente y el futuro del sector, Patricio Azcárate señaló que “el turismo sostenible debe entenderse como una herramienta capaz de generar beneficios reales para los destinos, especialmente cuando contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas que los habitan”.

Asimismo, destacó “la consolidación de un nuevo perfil de viajero, más interesado en vivir experiencias con sentido y con capacidad de aportar valor al territorio”.

Y, en relación con la inteligencia artificial, apuntó que “su avance modificará numerosas profesiones, aunque difícilmente podrá reemplazar aquello que nace del contacto humano, la autenticidad del lugar y la vivencia directa del destino”.

crecer mejor

El futuro del turismo sostenible pasa por crecer mejor.

A lo largo de la jornada quedó patente que España ya no puede medir el éxito turístico únicamente por el número de llegadas.

El verdadero desafío consiste en gestionar mejor los flujos turísticos, aliviar la presión sobre los destinos más tensionados y avanzar hacia un modelo capaz de distribuir mejor los beneficios, proteger el territorio y mejorar la calidad de vida de quienes lo habitan.

El futuro del turismo no pasa por crecer más a cualquier precio, sino por crecer mejor.

Lo que quedó claro al finalizar estas jornadas es que, en el actual contexto internacional, encuentros como este resultan fundamentales para comprender el camino que debe recorrer la industria turística.

Desde los distintos actores implicados (operadores, establecimientos, destinos y viajeros) estos espacios permiten reflexionar, tomar posición y actuar para garantizar el futuro del sector de una manera más equilibrada, sostenible y alineada con las necesidades reales de los territorios.

transformación turística

Biosphere y la sostenibilidad como herramienta de transformación turística.

Para Biosphere, esta participación supuso una excelente oportunidad para poner en valor la sostenibilidad como eje rector de cualquier acción orientada a planificar la industria turística del futuro.

Asimismo, permitió mostrar cómo, a través de los distintivos Biosphere Certified para empresas y Biosphere Certified Destination para destinos, la sostenibilidad deja de ser una simple declaración de intenciones, para convertirse en acción, mediante un proceso continuo basado en metodología, datos, verificación y mejora constante.

Se trata de un enfoque alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, los criterios ESG (ambientales, sociales y de buen gobierno) y las crecientes exigencias regulatorias impulsadas por las instituciones europeas, que sitúa la sostenibilidad en el centro de la gestión y la toma de decisiones.

En este sentido, Biosphere agradece a los organizadores del encuentro y a todas las personas asistentes la oportunidad de participar en un espacio de reflexión que contribuye a enriquecer el debate sobre el presente y el futuro del turismo. Asimismo, valora el interés y la receptividad mostrados hacia una visión de la sostenibilidad basada en la acción, la medición y la mejora continua. Porque avanzar hacia un turismo más equilibrado, competitivo y resiliente exige entender la sostenibilidad no como un complemento, sino como uno de los pilares sobre los que construir el desarrollo turístico de las próximas décadas.

Mirar hacia el futuro del turismo implica asumir que los grandes cambios no se construyen únicamente desde la intención, sino desde la capacidad de actuar de forma coordinada, medir los avances, generar alianzas y mantener un compromiso real con los territorios y las personas que los habitan.

En este camino, la sostenibilidad se consolida como una oportunidad para transformar el sector desde la responsabilidad, pero también desde la innovación, la cooperación y la confianza en que es posible seguir viajando, descubriendo y generando valor de una manera más consciente, equilibrada y positiva para todos.

Esta última idea conecta directamente con una de las principales conclusiones del encuentro. El futuro del turismo no dependerá únicamente de la capacidad de atraer visitantes, sino de la capacidad de generar bienestar, proteger la identidad de los destinos y construir experiencias que aporten valor tanto a quienes viajan como a quienes viven en ellos. Una transformación en la que la sostenibilidad deja de ser una aspiración para convertirse en una herramienta real de gestión y progreso compartido.

 

Fotos de las jornadas: El Mundo